Tal vez nadie nos lo haya transmitido, pero es habitual que a lo largo de nuestra vida hayamos ido adquiriendo algunas ideas en torno a la creatividad, en concreto hablo de la literaria pero no tiene por qué suscribirse solo a ella. Vamos a analizar esas ideas erróneas.

La creatividad es algo con lo que nacen unos pocos elegidos. Falso, por supuesto. Cierto es que algunas personas tienen más facilidad para crear ideas y desarrollarlas, pero todos de niños éramos muy creativos y lo olvidamos o perdemos. La creatividad es una potencia con la que nacemos y una destreza que se entrena, se desarrolla, crece y mejora. El elemento, de Ken Robinson nos puede mostrar cómo.

La creatividad tiene que venir de la inspiración. La inspiración no aparece así sin más. Que me sorprenda trabajando cuando venga, decía Picasso. La creatividad se trabaja, hay que buscarla y exprimirla. Consiste en una actitud activa, no pasiva. Lo que sucede es que es mucho más cómodo aferrarnos a: Yo no nací creativo; La inspiración no me viene.

La creatividad consiste en crear algo desde cero. Falso. Todas nuestras creaciones vendrán de alguna fuente. Una vivencia personal, una reflexión sobre algo percibido, una versión personal de una obra de arte, e incluso cuando imaginamos, al imaginar utilizamos un punto de partida que es nuestro acervo. No reneguemos de nuestras fuentes.

La creatividad consiste en ser totalmente original. Hamlet ya estaba escrito antes de que lo escribiera Shakespeare. No nos empeñemos en que todo lo que contemos sea nuevo. Las historias, normalmente, ya han sido todas contadas. Podemos ser creativos en la forma de contarlo, en nuestra visión personal, cambiando ciertos puntos de vista o desarrollos. Es decir, no nos obsesionemos en contar algo que jamás se haya contado, o posiblemente no escribamos más de tres palabras.

La creatividad se consigue así. No creamos que por estar en soledad, en un entorno perfecto, y seguir estos pasos concretos crearemos una gran obra de arte original. Hay múltiples, infinitas maneras, de obtener ideas e inspiración. Probemos muchas de ellas, y no siempre la misma, y no despreciemos ninguna técnica, porque parte del éxito de la creatividad está en el cambio, la novedad, la sorpresa, lo inesperado.

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