Pienso que no es un secreto y que no es solo algo mío. A menudo he oído a músicos hablar de esta manera, así que debe de haber un porqué. La clave para seguir creando y no rendirse pienso que no solo está en disfrutar tu arte, sino en el absoluto convencimiento de que tu mejor obra está por llegar, de que el libro que tienes entre manos es lo mejor que has escrito hasta el momento y supera todo lo anterior. Evidentemente, rara vez es así. Si escribes o creas mucho, cuando repasas tu trayectoria, lo mejor no es siempre lo último, es imposible una progresión de esa regularidad. No obstante, yo lo hago así, mientras escribo pienso que esta es mi mejor obra y una vez la acabo, creo que, sin duda, puedo mejorar mi creación con la siguiente. Ese afán de superación, esa ambición por crear obras cada día mejores, pienso que es un motor infalible para mantenernos en activo y seguir trabajando con la ilusión de ser cada vez mejores. Y aunque parezca un tópico, insisto mi idea de que algo, por ser tópico, no es menos cierto, sino más bien al contrario. Si oyes una entrevista con algún artista que te guste, es habitual que el entrevistador caiga en la tópica pregunta de: ¿Cuál es la obra de la que te sientes más orgulloso/a hasta el momento? La respuesta es siempre esta: La actual, la que te estoy presentando, sin duda.

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